lunes, 25 de mayo de 2009

"No hay que jugar con la necesidad"

La semana pasada mediante un operativo dirigido por el delegado local del Ministerio de Trabajo provincial, Carlos Arrigoni, se clausuró un call center que, si nos guiamos por los comentarios de trabajadoras o allegados a las mismas, nunca debío abrir sus puertas.
Se trata de un centro telefónico que tercerizaba trabajos para una empresa marplatense y vendía alarmas para ADT que había sido denunciado por sus trabajadoras "desde hace muchísimo tiempo porque llevaba un año primero en un lugar y después en otro y (ahora) pudimos entrar ya que en varias oportunidades no habían dejado entrar a ningún funcionario de ningún ministerio ni inspector".
Al momento de la clausura en Juan Molina al 300 se encontraban 16 empleadas a las que se le sumaban otras 12 del turno mañana con condiciones laborales que "para decirlo gráficamente eran un desastre".
Lo llamativo en estos casos es que este tipo de trabajos basura que parecen haber "descubierto" hoy las autoridades, son bendecidos y financiados hace años por el municipio y la provincia.
Según informó Arrigoni partye de los salarios son abonados por el Estado y parte la empresa: "El Plan Bonus y Segunda Oportunidad eran de la provincia, ya terminaron, y fueron reemplazados por el Preeba, otro plan con cuatro rubros que está en pleno funcionamiento (...) Por primera vez la provincia tiene un verdadero plan de empleo".
La financiación de los salarios fue acordada entre el intendente Cristian Breitenstein, funcionarios del Miniterio de Trabajo y los empresarios de Telefónica para la inauguración del Sur Contact Center en 2007 "dado que la entrada de trabajadores orillaba los 500".
"Este tipo de trabajo es producto de que las empresas madre de distintos rubros -telefónicas, ventas, reclamos y todo eso- terceriza para abaratar el costo. Creo que se necesita una regulación, a nivel nacional ya se está formando un sindicato para regular bien este trabajo que es muy desgastante y, a veces, hay compañaeros que están muchísmas horas escuchando reclamos y toda clase de presiones del público que no llama precisamente para felicitarte", opinó Arrigoni.
Además, hoy la mayoría de los y las trabajadoras "están afiliados a Empleados de Comercio y creo que al ser nuevo debe ser regulado correctamente y no que sea un fácil acceso al trabajo y porque le damos a 500 jóvenes está bien. No, deben tener una regulación y un sueldo acorde a la tarea que realizan, si trabajaran en la empresa madre ganarían dos o tres veces más".
Al consultarle si recomendaría este tipo de tareas a un hijo, respondió: "Espero que la pregunta no sea malintencionada. No hay que jugar con la necesidad, hay gente que cobra 700, 800 pesos y con eso paga el alquiler. Lo que debemos decir es que a ese compañero seguramente le gustaría tener otro trabajo, mucho mejor, pero lo que deben hacer es agruparse, tener delegados, y tener un control con la empresa para que les respeten las condiciones mínimas de la actividad".
"Y nosotros como Ministerio, ante las denuncias o ante lo que nos podemos llegar a enterar, controlar todo eso y si hay un sindicato que le descuenta la cuota sindical deberá tener su presencia para que los compañeros reciban todos los beneficios que marca la ley".
Finalmente agregó: "Lo que te digo es que no es la única actividad en la cual hay estas presiones, acá hay casas muy importantes y de muchísimos años doinde es imposiuble elegir un delegado porque los echan".

Escuchá a Arrigoni ACÁ

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